Marbella sigue trabajando en su esfuerzo por convertirse en una referencia mundial en materia de sostenibilidad y respeto al medio ambiente. Dentro de esta estrategia, que define nuestro modelo de ciudad, la delegación de Infraestructuras para la Sostenibilidad que dirijo ha decidido importar a nuestra ciudad una iniciativa llamada Ciclovía, que se aplica con gran éxito en otros países del mundo.

La ciclovía consiste en habilitar un determinado espacio urbano, que normalmente es ocupado por coches, eliminando el tráfico a motor durante unas horas para que en ese tiempo pueda ser empleado por la ciudadanía libremente. De esta forma, los coches que habitualmente transitan por esa vía son sustituidos por peatones, ciclistas o infinidad de variadas actividades de ocio, que ocupan la calzada.

La primera experiencia se desarrolló en Bogotá, donde actualmente se realiza semanalmente, cerrando unos 120 km de calzada, en el que participan aproximadamente dos millones de personas. Posteriormente, se ha llevado a ciudades tan diferentes como México, Nueva York o París. En España, hasta el momento sólo la ciudad de Alicante ha implantado la ciclovía en sus calles, también con notable éxito.

En Marbella hemos pensado que la fecha ideal para realizar esta iniciativa por vez primera será el próximo domingo, 19 de septiembre – coincidiendo con el Día Europeo Sin Coches y en plena Semana Europea de la Movilidad-. Ese día cerraremos al tráfico de 9 a 14 h la Ronda Histórica, desde el cruce de la Carretera de Carmona hasta el Costurero de la Reina, excepto para transporte público y emergencias. En nuestra ciudad, el evento se llamará vía bicicleta, en consonancia con el Velocity 2011, cuyo lema es precisamente “El cyclo de la vida”.

Ese domingo 19 de septiembre se celebrará también la Fiesta de la bicicleta, última cita del calendario de marchas ciclistas del IMD, que ha cambiado ligeramente de recorrido para que su último tramo coincida específicamente con el circuito de la vía bicicleta, lo que a buen seguro dotará de vida el espacio acotado. De momento, diversas organizaciones han mostrado su apoyo a la iniciativa y su deseo de participar en ella, tales como la organización ciclista A contramano, los peatones, los patinadores de la ciudad y otros colectivos que aprovecharán el espacio de la vía bicicleta para desarrollar actividades.

Marcados por una elemental prudencia y sentido del buen gobierno, hemos determinado que la iniciativa del día 19 sea una prueba para evaluar la acogida que le dispensa la ciudadanía de Marbella a la vía bicicleta y valorar el impacto sobre el tráfico urbano. En principio, si todo sale como deseamos, este proyecto viene con vocación de prolongarse en el futuro, con una periodicidad que habría que fijar con posterioridad.

Es posible que esta iniciativa genere una controversia impulsada por el pensamiento conservador y los intereses partidistas. Desde aquí solicito la complicidad de los muchos Marbellanos y Marbellanas que consideran que la ciudad debe seguir actuando en la senda de la sostenibilidad, impulsando políticas que reduzcan las emisiones de CO2 y contribuyan localmente contra el cambio climático global. Espero, además, que una ciudad como Marbella, que tango gusta de vivir la calle, disfrute intensamente durante unas horas de un espacio que normalmente ocupan los coches.

Os seguiré informando en este blog de las novedades que se produzcan sobre este tema antes del próximo día 19. Además, os dejo un enlace a un vídeo que, medio en español medio en inglés, explica cómo funciona la ciclovía de Bogotá, por si a alguien no lo queda claro el concepto.

Me parece una fantástica iniciativa en la estrategia y decidida apuesta por referenciar a Marbella en la línea de la sostenibilidad y la puesta en práctica de políticas medio-ambientalmente saludables.

Será estupendo compartir unas horas con ciudadanos y ciudadanas, en la oportunidad que se nos brinda de poder disfrutar de ese tramo de vía pública, habitualmente destinado al agobiante y ahogante tráfico urbano -en su mayoría, de vehículos particulares-, con la ocupación, en este caso, por todo aquel que quiera disfrutar del mismo para montar en bicicleta, participar en diverso tipo de actividades organizadas -deportivas, de ocio…-, o sencillamente para pasear una mañana de domingo como meros peatones.

Ojalá la iniciativa cuente con una acogida de fuerte seguimiento y complicidad por la ciudadanía, así como con un impacto de poca repercusión sobre el conjunto del tráfico urbano de la ciudad, para poder contar con posteriores ocasiones de disfrute del espacio urbano por los ciudadanos y ciudadanas.

Ojalá, Antonio, este proyecto pudiera perpetuarse en el futuro, hasta llegar a los términos de disfrute que podemos contemplar en el vídeo adjunto, en relación a la experiencia con que cuentan esas otras ciudades latinoamericanas: altos niveles de participación, posibilidad de convivencia en grupos así como entre familia, una concepción de seguimiento de las actividades al modo de puras clases,…..

Vaya, desde aquí, mi apuesta por la Ciclovida y, de momento, el próximo Domingo, día 19 de Septiembre, pienso asistir y participar.